Se desató en mí la primavera,
acercándome a él y sintiendo su aroma
contacto con su piel, nuestro abrazo
cercanía de nuestros rostros.
Se desató mi primavera
cuando todo aquí empieza a otoñar;
así siempre fui,
anacrónica y contradictoria.
Rebelde.
Entonces si me decido a no besarte,
se me cuela ese susurro del deseo
más delicioso que el beso en sí.
Danza a nuestro alrededor
el aroma de la fruta pasionaria
y besa el aire nuestros poros,
lo que no se puede y es el más dulce secreto,
que besa tu boca y la mia,
nos besamos a través,
nos entrelazamos en ensueños,
bailamos con los ojos...
Tan evidente que ni falta hace decirlo,
está en el aire como la primavera,
como la pasionaria
derriten el aire y los tendones
nuestros besos
tácitos.
acercándome a él y sintiendo su aroma
contacto con su piel, nuestro abrazo
cercanía de nuestros rostros.
Se desató mi primavera
cuando todo aquí empieza a otoñar;
así siempre fui,
anacrónica y contradictoria.
Rebelde.
Entonces si me decido a no besarte,
se me cuela ese susurro del deseo
más delicioso que el beso en sí.
Danza a nuestro alrededor
el aroma de la fruta pasionaria
y besa el aire nuestros poros,
lo que no se puede y es el más dulce secreto,
que besa tu boca y la mia,
nos besamos a través,
nos entrelazamos en ensueños,
bailamos con los ojos...
Tan evidente que ni falta hace decirlo,
está en el aire como la primavera,
como la pasionaria
derriten el aire y los tendones
nuestros besos
tácitos.
Son las hojas que sueñan ser árbol.
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